Un jardín de pasto con bardas en tres lados, una franja angosta junto a la casa y una zona abierta al centro. Este tipo de terreno es donde más se notan las zonas secas cuando los aspersores no están bien distribuidos: las orillas y las esquinas se quedan sin agua mientras el centro se encharca.
La solución fue un sistema de aspersores emergentes colocados para cubrir el pasto de barda a barda, incluida la franja pegada a la casa. Cuando terminan de regar, se esconden a ras del pasto y no estorban para caminar ni para podar.
El resultado es un pasto parejo en todo el jardín, sin tener que mover mangueras ni regar a mano.